Fundamentalmente somos educadores.
Con estudios, formación y experiencias diferentes, que nos enriquecen y nos hacen aprender cada día al compartir y al trabajar en equipo.
Tenemos la suerte de que nuestro día a día no nos deja de aportar cosas nuevas, lo que nos permite crecer simultáneamente a los cambios que mueven la educación ambiental y adaptarnos a las diferentes realidades sobre las que actuamos.
Aprendemos, imaginamos y evolucionamos.





